Siempre deben estar bien hidratados

Al igual que los humanos una buena hidratación es muy importante en épocas de calor intenso, por ello es imprescindible que tus mascotas dispongan de agua fresca y limpia en todo momento.

Puedes poner varios bebederos en las zonas donde suela estar tu mascota, evitando que les de el sol directamente y que pueda calentar el agua o evaporarla.

Recuerda que, si sales de paseo con tu mascota, debes asegurarte de que tendrá disponible una fuente de agua y si no estás seguro, llévate agua y un bebedero portátil para que no le falte.

Jamás dejes a tu mascota encerrada en tu coche

Si viajas con tu mascota en el coche debes evitar dejarla dentro cuando el coche esté parado ya que éste puede alcanzar temperaturas muy altas que pueden desencadenar en un golpe de calor o incluso la muerte.

Si no te queda más remedio, estaciona el coche en una zona en la sombra, dejando las ventanillas algo bajadas para que pueda circular el aire y minimiza al máximo el tiempo en el que estés ausente.

La comida, cuando hace menos calor

Tus mascotas, cuando hace mucho calor al igual que nosotros tienen menos apetito. Por ello es recomendable que les des de comer en las horas de menor temperatura, es decir, por la mañana a primera hora o por la tarde-noche.